Cenicienta"


Hubo una vez una joven muy bella que no tenía padres, la criaba su madrastra, que tenia dos hijas. La hijastra era quien hacia los trabajos más duros de la casa y como sus vestidos estaban siempre manchados de cenizas, la llamaban Cenicienta. Y mientras Cenicienta fregaba y fregaba, su cruel madrastra y sus malvadas hermanastras, iban a la fiesta del príncipe. Cenicienta lloro y lloro, sabiendo que su sueño de ser una princesa, nunca se concretaría; lo que no sabía, era que se equivocaba. Y así fue que con la ayuda de su hada madrina, Cenicienta partió feliz hacia la fiesta. En el palacio las doncellas se peleaban por bailar con el príncipe, hasta que de pronto, el príncipe y todos los invitados quedaron maravillados por la belleza de Cenicienta. Así fue como Cenicienta, a pesar de sufrir tantas humillaciones, de no entender porque sus hermanastras se habían ensañado así con ella y a pesar de sentirse muchas veces sola, Cenicienta siempre podía contar con la ayuda de su hada madrina, porque las hadas madrinas siempre ayudan a la gente de buen corazón, y Cenicienta lo era. Por eso pudo perdonar a sus hermanastras, y en lugar de odiarlas, les enseño el camino a la felicidad. Un camino al que únicamente se llega si nunca pero nunca abandonamos nuestros sueños

"El Conocimiento"


A veces el conocimiento viene en forma de misterio, un misterio que hay que resolver, y un misterio a resolver es una adivinanza a descifrar. El conocimiento muchas veces viene en forma de idas y vueltas, en forma de sorpresas.
Una adivinanza nos muestra algo que tenemos frente a nuestros ojos pero que no vemos, solo hay que poder mirar distinto. Si miramos siempre con los mismos ojos siempre vemos el mismo camino, caemos en un callejón sin salida, y eso nos entristece, nos opaca, nos mata. En cambio cuando uno resuelve las adivinanzas se siente vivo por que le encontró la vuelta al rulo.
A veces la respuesta es tan clara que no hace falta decirla pero hay que hacer así es el juego. Resolver la adivinanza es el fin del misterio es poner un poco de luz en la oscuridad.
Una adivinanza es como cuando un nene empieza a descubrir el mundo que para él es un misterio.No hay que tenerle miedo a los misterios, porque siempre estarán las adivinanzas que nos permitirán resolverlos y así poder llegar a esas verdades que necesitamos

"La Costumbre de el Hombre"



El hombre es un animal de costumbre dicen.. Nos gusta la costumbre. Cualquier cosa que nos saque de eso nos desconcierta.
Todo es cuestión de costumbre. Nos acostumbramos incluso a lo que nos hace mal. Mejor malo conocido que bueno por conocer, no?
Pero luego, a lo que no estamos acostumbrados, nos desconcierta, nos inquieta. Para que vamos a cambiar si así estamos bien?
Como haces de un día para el otro, para vivir sin eso que era la razón de tu vida?
Nos da pánico la idea de despertar y sentir que todo cambió, que nada es como era.
Cuando te acostumbras a un amor, a una piel, a un olorcito, a una sonrisa. Perder todo eso es como quedarte sin aire.

Retro Hits!


Antes era distinto, era todo liso, la cancha no estaba tan embarrada como ahora. Antes se podía confiar en la gente. Antes hasta se podía soñar con hacer un gol desde media cancha papá.
Ahora las cosas están fuleras ¿quien no quiere volver al pasado? antes las cosas estaban tan bien.
Las cosas que quería hacer, mis sueños, todo lo tengo en el pasado, acá en el futuro estoy perdido. Todas mi anécdotas, mis historias buenas y malas están en el pasado, acá soy un don nadie. Yo nunca fui así de ponerme triste pero ahora no puedo dejar de pensar en el pasado, todas las cosas que quería y no fueron. El pasado es un lugar conocido, es como volver a casa, el futuro está lleno de preguntas y dudas. El pasado te pega mal, pero uno siempre quiere volver, por algo será. Yo sé que no hay que vivir colgado del pasado, pero a nosotros nos canutaron del pasado, yo tenía todo y del golpe nada.
Sociedad de Histericas